En la era de los filtros y la auto-iluminación exprés, ya no hace falta estudiar astrología, alquimia o cábala durante décadas. Basta con abrir una cuenta en Instagram, comprarse diez mil seguidores y empezar a hablar en tono místico para convertirse —como mínimo en lo digital— en maestro espiritual. Si a lo anterior le sumamos atractivo físico o una curvilínea figura el éxito será todo suyo, sin necesidad de leerse ningún libro.
De hecho, hay quienes extraen información de otras cuentas, publican vídeos a granel para obtener millones de vistas, sin que ellos mismos hayan generado contenido propio. Recuerdo un centro esotérico capitalino, con millones de vistas diarias, cuya “gran producción” era compartir un vídeo humorístico copiado y pegado de TikTok. A nadie le parece importar que la línea editorial desaparezca mientras los números se mantengan al alza.
El problema es que las apariencias se compran. Y en el mercado del esoterismo online, los “seguidores” también.
TESTIMONIO INTERNO:
Una vez, la directora de un conocido centro de eventos esotéricos ubicado en la comuna de Las Condes me comentó:
“Me dediqué a hacer un estudio serio sobre las distintas cuentas del mercado nacional vinculadas al esoterismo y la espiritualidad.
Luego de este análisis concluí que el único que ha operado honestamente a lo largo de los años ha sido El Boticario Mágico. Porque, aunque no cuenta con una gran cantidad de seguidores como otros que ostentan 100.000 o más y tienen una década menos de experiencia, sigue avanzando con coherencia y honestidad. No pretende ser líder de opinión comprando seguidores ciegos, sino comunicando a quienes verdaderamente buscan esa información.
Según mis datos, el 80 % de los perfiles del mercado tienen seguidores ficticios; se nota por la baja cantidad de comentarios en proporción a la gran cantidad de seguidores. No deja de ser como mínimo sospechoso que una cuenta tenga 150.000 seguidores y apenas obtenga dos o tres comentarios diarios.”
Y esto no es invento de nuestra parte para reforzarnos : son datos concretos que se pueden confirmar.
Existen plataformas online (ver nota al pie) que permiten generar métricas de seguimiento para analizar la fiabilidad de una cuenta. Nosotros hicimos un reporte para cada perfil que evaluábamos y descubrimos que la gran mayoría tenía más del 80 % de seguidores ficticios. En el caso del Boticario Mágico, nuestro auditoría arrojó un porcentaje del 0 % de seguidores falsos. Quizás por eso no nos quieren mucho en el círculo: les incomoda saber que nosotros sí tenemos seguidores reales y no de cartón.
Instamos a nuestros seguidores a usar las mismas plataformas para que puedan ver quién es quién en este contexto.
Y el fondo del asunto es: muchos confunden popularidad con sabiduría. Ven una cuenta con 200.000 seguidores y asumen que detrás hay conocimiento. Son los mismos que se lavan las manos con sal al comienzo de cada mes y soplan canela creyendo que atraen energía. Es como si dejaran de lado las reglas de la Magia para inventarse creencias paralelas para sumar al delirio reinante. Pero lo volvemos a decir: Nadie serio se lavaría las manos con agua con sal para atraer prosperidad.
¿CÓMO SE ANALIZAN LAS MÉTRICAS?
- Si una cuenta con 150.000 seguidores recibe solo dos o tres comentarios por publicación, eso ya sugiere un porcentaje de interacción ridículo.
- Si menos del 2 % del público comenta o replica, es obvio que la mayoría son perfiles ficticios.
- Una cuenta con miles de “almas” que jamás dicen una palabra no es comunidad: es un cementerio digital con buen diseño gráfico, probablemente hecho en Canva nadie tiene presupuesto para pagarle a un diseñador por un afiche on-line.
- También hay que fijarse si los comentarios vienen siempre de los mismos nombres: si “Sutánito”, “Juanita” y “Menganita” comentan a diario en cada publicación, quizá sean cuentas paralelas o amig@s del administrador que actúan como “movimiento humano real”. ¿Pero si lo hacen todos los días no resulta evidente lo que están haciendo?.
- El patrón del silencio: Las interacciones reales generan conversación, debate; no todo es “amor”, “paz” y “mariposas”. Los bots, en cambio, solo dan “me gusta” en silencio. Si una publicación sobre un tema profundo recibe tres comentarios genéricos (“increíble”, “me encanta”, “abrasoles”), hay motivos para sospechar.
- El crecimiento imposible: Si una cuenta pasa de 5.000 a 50.000 seguidores en una semana, sin cobertura mediática ni viralización real… no está ascendiendo espiritualmente: está haciendo transferencia bancaria a una granja de bots. Lo auténtico crece lento, como el conocimiento.
- La estética del oráculo moderno: Falsos gurús digitales suelen obsesionarse con la estética: luces neón, frases canalizadas desde el ego, poses de meditación perfectamente encuadradas. No hay nada de malo en cuidar la imagen, salvo cuando la imagen reemplaza el mensaje. La espiritualidad sin contenido es solo marketing con incienso.
- Cómo reconocer lo genuino: los verdaderos divulgadores no venden perfección ni prometen milagros en cuotas. Tienen una voz coherente, un ritmo natural de crecimiento, y sobre todo: una comunidad que dialoga, pregunta y construye. No necesitan inflar sus números porque su autoridad no viene del algoritmo, sino del conocimiento que COMPARTEN.
- En el fondo, distinguir entre un seguidor real y uno comprado es lo mismo que distinguir entre un maestro y un actor: el primero enseña, el segundo interpreta.
Mientras muchos compran aplausos digitales, los verdaderos buscadores siguen prefiriendo lo de siempre: el silencio, la práctica y los libros.
A diferencia de tantos otros perfiles que compran números para inflar su ego y aparentar influencia, nosotros en El Boticario Mágico jamás hemos mentido sobre nuestras cifras. No necesitamos granjas de bots para sentirnos validados.
Preferimos una comunidad pequeña pero real, antes que un ejército de fantasmas digitales que solo sirven para inflar estadísticas y vender humo.
En un entorno donde la viralización se ha vuelto el nuevo oráculo, la autenticidad sigue siendo la magia más poderosa.

Firma:
Mario E.C.
El Boticario Mágico®
(CRIN Nº2022-S-105)
Gestor, Diseñador & Autor
Herramientas recomendadas para auditorias de seguidores falsos:
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HypeAuditor: Auditoría gratuita de Instagram que permite analizar la calidad de audiencia y detectar seguidores falsos o cuentas de bajo compromiso. HypeAuditor.com
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Upfluence: Ofrece herramienta de auditoría de perfiles de Instagram sin necesidad de registro; permite obtener porcentaje estimado de seguidores falsos. Upfluence+1
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Modash: Permite revisar rápidamente el porcentaje de seguidores falsos de una cuenta, analizar engagement y detectar patrones sospechosos. Modash+2influencer-hero.com+2
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SocialAuditor: Herramienta orientada a detectar “ghost followers”, bots y cuentas inactivas que inflan métricas. socialauditor.io
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Collabstr Fake Follower Checker: Permite auditar la calidad de seguidores de una cuenta de Instagram, identificando cuentas inactivas o bots. Collabstr
